Pues sí, con todo el dolor de mi corazón, pero ayer es lo que vimos. Me bajé al bar porque en casa estaba mi padre que es culé y no quería acabar discutiendo con él, porque me gusta gritar, meterme con el árbitro y con los contrarios, y en el bar podría hacerlo con más libertad. El gusanillo no me había llegado hasta más o menos las siete de la tarde, porque el día de trabajo había sido lo suficientemente duro como para no recordar que unas horas después se jugaba un partido, el partido, que debería haberse jugado en fin de semana para conmemorar la fiesta del fútbol.

Por cierto que, cuando Cristiano juega un taconazo, se le llama chulo, y cuando lo hace Iniesta, es maravilloso. ¿Es justo? Y amigo Piqué, tan buen central como mala persona, ¿por qué criticas lo que después haces tú? No saques la mano a pasear enseñando los cinco dedos porque algún día te la van a cortar. Por lo demás, enhorabuena al Barça por la victoria, que lo cortés no quita lo valiente, y a los madridistas, pues decirles que no debemos dudar de un proyecto que está empezando y que puede tener estas cosas, pero creo que camina con paso firme hacia una consolidación importante. Seguro que ganaremos cosas ya este año y después vendrán más. ¡Hala, Madrid!
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