domingo, 27 de junio de 2010

¡Quién lo hubiera disfrutado!

Estuve hace unos días en el Teatro Francisco Rabal de Pinto asistiendo al concierto de fin de curso de la Escuela Municipal de música, donde mis sobrinos Sergio y Verónica tocan el bajo eléctrico y la guitarra clásica respectivamente. Casi tres horas de concierto para mostrar los progresos de las distintas aulas en las que más de cien alumnos cursan sus estudios musicales cada año. Entre las notas reflexionaba sobre lo que tienen estos niños y lo que tuvimos nosotros a su edad. Y sentí envidia, una envidia sana pero envidia al fin y al cabo, porque recordaba los medios de que disponen ahora y de los que dispusimos los críos de mi generación.

Al igual que mis sobrinos, me gustaba la música, pero n había una escuala ni una academia donde ir, además de que el salario de mi padre no permitía un regalo como una guitarra. Así que lo mucho o poco que sé es lo que he podido aprender por mi cuenta y con mucho esfuerzo. Hoy tienen una bonita escuela de música con todos los medios imaginables, un auditorio, un teatro, y afortunamdamente, los salarios, aún no siendo maravillosos, permiten la compra de un instrumento musical a las familias. Con todo esto, los niños nos superan con facilidad y el orgullo supera a la envidia sana.

El único local cultural que a la edad de Verónica pude disfrutar fue un pequeño cuarto en la Plaza de la Constitución, donde unos años antes estuvo la sede de la OJE, y que disponía de un par de sillones de skay negro, cuatro o cinco sillas, dos mesas de formica, dos o tres tableros de ajedrez con sus respectivas piezas y un tocadiscos con varios singles, entre los que que destacaba aquel "Rivers of Babylon" de Boney M. Lo mismo pasaba con el atletismo que también me gustaba y practiqué, con el bueno de José Alberto Pacheco como entrenador, un notable cuatrocentista y ochocentista nacido en Pinto y que llegó a defender los colores de la selección española en un campeonato de Europa.

Teníamos a nuestra disposición las instalaciones del gimnasio del Colegio Onésimo Redondo -hoy El Prado-, colegio en el que estudié la EGB, que nos servía para hacer partes del entrenamiento, y tener la ropa a salvo de posibles sustracciones. Además, el campo, los caminos de tierra entre Pinto y Getafe, Parla o Valdemoro. Aún así, no lo hacíamos mal, y en alguna competición demostramos nuestro potencial. Una "pista" cavada con una azada, de trescientos metros de cuerda era nuestro último lugar de entrenamiento para aprender a correr en grupo. Y esto era en atletismo, pero otros deportes, ni eso teníamos. Recuerdo cómo empezamos con el fútbol sala jugando en pistas pintadas en plena calle, igual que en balonmano. Cualquier cosa por conseguir jugar a nuestros deportes favoritos, sin medios, pero también sin miedo. Quien sea de mi generación y lea esto recordará los partidos de baloncesto en la cancha que había detrás de la iglesia de Santo Domingo de Silos, regados con litronas o calimocho que comprábamos en la bodega La Alegría...

Hoy, qué decir de las instalaciones deportivas. Césped artificial en el Amelia del Castillo, el campo de toda la vida, pero muy remozado para que el Atlético de Pinto pueda jugar sus partidos de Tercera División. Pabellones deportivos cubiertos, campos de fútbol 7 tanbién con césped artificial, estadio de atletismo, pistas de padel, circuito de karts, frontón y pared de escalada, pistas para patinar, etc., etc. Un sinfín de instalaciones deportivas y culturales que sirven para que nuestros jóvenes lo tengan más fácil, y en el caso de que no valgan para vivir de ello profesionalmente, sí puedan ser personas más sanas.

Yo tengo envidia sana por no haber podido disfrutar de todo esto, porque aunque todavía puede hacerlo, evidentemente, se han perdido muchos años y ya no podré comprobar si hubiera valido para ser un buen músico o un buen atleta. Ahora me queda el orgullo de ver a la pequeña Vero tocar maravillosamente su guitarra, y a Sergio que, al menos él sí, disfruta tocando el bajo encima de un escenario con su grupo.

domingo, 20 de junio de 2010

Manute Bol, ha muerto un gigante

Todavía recuerdo la primera vez que leí sobre este jugador de baloncesto. Parece ser que un primo suyo que fue a estudiar a Estados Unidos comentó en la universidad que tenía un primo que medía 2,31 m, con lo que se puso en marcha la maquinaria para llevarlo a una cancha. Lo importante no era si estaba físicamente preparado, si sabía jugar al baloncesto o simplemente lo que era un balón. Lo unico que importaba eran los muchísimos centímetros que había entre el suelo y su cabeza...

El caso es que la leyenda urbana cuenta que cuando llegó a Estados Unidos y le dieron un balón, a los 18 años, fue a hacer un mate y se dejó los dientes en el aro, y esa era la noticia que yo leí en su día. Años antes un chino que murió prematuramente llamado Mu-Tie-Zhu fue el primer gigante del baloncesto con cierto calado mediático. Más recientemente, George Muresan o Yao Ming demuestran que se puede jugar a este deporte con estaturas muy importantes y además ser buenos.

Pero fue el desgarbado y delgadísimo Manute Bol el primero que jugó en la NBA moderna. Ayer, con 48 años, nos ha dejado. En la ruina, como tantos otros, se va el gigante que llegó a la NBA desde Sudán sin saber nada, ni siquiera de baloncesto...

miércoles, 16 de junio de 2010

Vuvuzela, un dolor de cabeza

Ya tenía previsto escribir algo sobre este curioso "instrumento musical" que hace algún tiempo prolifera en las canchas deportivas, sobre todo en el fútbol, y con más insistencia y en mayor número en Sudáfrica, donde se celebra el Campeonato del Mundo de Fútbol de la FIFA. Digo esto porque no es consecuencia del mal resultado de "la roja" frente a Suiza, que no es más que una consecuencia de lo que casi siempre nos pasa a los españoles, que nos creemos los mejores del mundo y es cuando nos pegan una torta que nos parte la cara.



Pero no es de eso de lo que iba a hablar esta tarde, sino del ruido insoportable que produce la vuvuzela, que en zulú significa algo así como "baño de sonido", Tiene su gracia, porque lo que parece es el zumbido de una abeja, o un elefante barritando, o incluso, como decía ayer mi sobrino, una carrera de Fórmula 1. He leido por ahí que el ruido que produce un avión supersónico está entre los 120 y los 130 decibelios, mientras que el artilugio que nos ocupa produce un ruido de unos 127. Está claro que es casi insoportable por unos segundos, pero imaginad lo que suponen 90 minutos sin parar de escucharlo, porque el de al lado, el de delante, el de detrás, y la mayoría de los seguidores de un estadio no paren de hacer sonar sus vuvuzelas. También leí el otro día que se habían agotado los tapones que vendían para que la gente pudiese ver los partidos amortiguando el sonido. Resulta que los que venden ahora amortiguan 20 decibelios menos y son más caros que los primeros. ¿Nos estamos volviendo locos?


No es la vuvuzela el único artilugio que se puede "disfrutar" en los estadios, sino también las bocinas de aire comprimido que se pueden comprar en cualquier tienda de recambios para el automóvil y que también sirven para destrozar los tímpanos de cualquiera.



Y como en este pais en el que nos ha tocado vivir cogemos todas las costumbres que nos vienen de fuera siempre que sean malas, o al menos no sean las adecuadas, seguramente que a partir de este Mundial de Sudáfrica, en los estadios españoles empezarán a proliferar estos juguetitos destrozadores de tímpanos y de aficiones futboleras. Espero que no, pero estoy temblando...

Y dicho todo esto, y respecto al primer partido de España, una especie de refrán que dice que los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios... Esperemos que tengan razón...

lunes, 14 de junio de 2010

"El viaje al poder de la mente" de Eduardo Punset

Esta misma mañana he terminado de leer este interesante libro del ex político y divulgador científico cantalán. Un hombre, Eduardo Punset, que tuvo un destacado papel en la transición democrática española y que fue eurodiputado. Pero su gran pasión es la ciencia, y desde hace ya bastante tiempo presenta un interesantísimo programa en La 2 de Televisión Española, titulado "Redes". La pena es que, además de no darlo en la primera cadena, se emite los domingos y a un horario en que poca gente mira la televisión. Pero una semana tras otra nos encontramos con temas interesantísimos que Eduardo Punset nos acerca de forma amena y comprensible.

El libro que nos ocupa en esta ocasión es el tercero de una trilogía compuesta por, además de este, "El viaje a la felicidad" y "El viaje al amor". En esta obra, Punset nos lleva de la mano hasta lo más profundo de nuestro cderebro, mostrándonos la capacidad que este extraordinario órgano tiene para poder cambiar el mundo a su alrededor. Con un lenguaje llano y comprensible para todos, sin entrar en grandes detalles, nos sumerge en un mundo fascinante cuyo destino final es conocer el origen del hombre, su pasado, y lo que es más importante, el futuro que le espera.

Un libro que recomiendo a quienes, como a mí, aman la ciencia, pero no se cierran a lo ya existente, están abiertos a otras posibilidades. Pero también un libro que recomiendo a quienes nada saben sobre ciencia, pero tienen la inquietud suficiente como para querer saber quienes somos los seres humanos.

¡No pesan los libros, pesan las bolsas!

Había quedado con Andrea en Sol a las 11 de la mañana. Nubes y claros en el cielo por lo que no sabía si se torcería la mañana, pero empezó bien cuando comprobé que ella había llegado a nuestro punto de encuentro un poco antes que yo -la puntualidad no es una de las virtudes de mi querida Andrea- y que además, el sol no calentaba demasiado, con lo que nuestro paseo por la Feria del Libro en el Parque del Retiro prometía no ser demasiado cansada. Pero había un inconveniente, siempre lo hay, y es que Andrea traía unos buenos tacones, que no es precisamente el calzado ideal para recorrer más de trescientas casetas de libros sorteando a gentes de toda edad y condición, acompañadas de bicicletas, carritos de bebé, patinetes o perros de distintos tamaños...

El caso es que empezamos nuestro periplo y comenzó a subirme ese deseo que siempre tengo de comprar todo lo que tenga lomo, tapas y páginas. Pero la verdad es que me contuve bastante, dejando algunos deseos de lado hasta que apareció ante mis ojos "El tiempo de costuras" de María Dueñas. Más adelante comprobé que firmaba en otra caseta, con lo que me quedé sin firma. A todo esto, Andrea empezó a comprar algunos ejemplares, cogiéndome alguna ventaja, hasta que vi el libro de Alfredo Relaño "366 historias del fútbol mundial", que además, firmaba el autor. Aproveché, hice mi segunda adquisición de la jornada, en esta ocasión con firma incluida, y una pequeña charla con Alfredo sobre la selección y Raúl. Mientras él mantiene que Luis sacó a Raúl de la selección porque quería otro tipo de delantero, yo sigo insistiendo en que fue un problema personal. Todas las opiniones son respetables, por supuesto, y a mí me gusta el fútbol...

Andrea buscaba algunos clásicos de ciencia ficción de su infancia y alguno encontró, pero otros ya le advirtieron en alguna caseta que sería imposible encontrar. Además, algún libro de historia militar española, tema que le apasiona, hacían subir el número de bolsas en sus manos y el peso de las mismas. En seguida encontramos a un autor que no he leido, pero del que me han hablado muy bien, Jerónimo Tristante, que firmaba ejemplares de su novela "El enigma de la calle Calabria", que añadí a mi "cesta de la compra", porque este es el tipo de novela que se lee bien en transporte público, y con las 3 horitas que tengo que pasarme en él todos los dias...

Ya estaban empezando a pasar factura el calzado y el número de libros a Andrea cuando nos encontramos a un personaje importante en la historia de la transición española, sobre todo en la Comunidad de Madrid, de la que llegó a ser presidente, me atrevería a decir que el mejor que ha tenido. Don Joaquín Leguina firmaba ejemplares de su última novela, "La luz crepuscular", que también compré, por supuesto. Tuve también una pequeña charla con él, en esta ocasión sobre política, sobre ese personaje que tanto daño ha hecho a Pinto y al PSOE de la localidad, Antonio Fernández, del que me dijo textualmente "no me gustó desde el primer día en que le conocí". Le comenté que la clase política actual no me merece confianza, a lo que me contestó que el problema es que los políticos actuales entraron en un partido cuando eran unos críos, empezaron a trabajar como políticos y no saben hacer otra cosa. Y en concreto me hizo una pregunta retórica: "¿Tú qué crees que ha hecho Zapatero en su vida?". Personajes como este merecen la pena ser escuchados y leidos.

En este punto me había quedado sin dinero con lo que tuve que meterme en una de esas oficinas móviles de Cajamadrid que había repartidas por toda la Feria para poder ir a comer o tomar algo, porque ya a esas alturas, había decidido no comprar ningún libro más. Andrea protestaba por su dolor de pies y yo le decía a modo de broma que no pesaban los libros, sino las bolsas. Nos sentamos un rato a descansar y nos fuimos a comer a un restaurante cercano. Una paella bastante pasada y una chuleta de cerdo compusieron el menú, además de un café y una copa, que para eso era fiesta, ¿no? Finalmente, tuvimos que ir a unos grandes almacenes para que Andrea comprara un calzado cómodo y cambiarlo por sus torturadores zapatos de tacón.

Y finalmente, unas cervecitas en un par de terrazas, hasta que, cuando miré el reloj, faltaban diez minutos para que comenzara el concierto de Divertimento Folk al que quería asistir en la Sala Galileo. Como estaba lo suficientemente lejos como para no llegar a tiempo, me quedé con las ganas, ya que tienen disco nuevo y me apetece conseguirlo. Otra vez será, espero que pronto...

Como Andrea debía coger su autobús, me vine para casa con mis bolsas de libros, y riendome del divertido día que pasamos a costa de unos zapatos de tacon y unos libros que no pesan tanto, porque de verdad, comprobadlo vosotros, no pesan los libros, pesan las bolsas...

sábado, 12 de junio de 2010

Buscando una identidad a "Lolita"




"Lolita" es el tercer single del disco "Metamorfosis" de Vega, y la cordobesa nos propone en su blog, en vista de la poca promoción por parte de las radios convencionales que está teniendo, buscar alternativas para hacer llegar a la gente esta canción. Y promete un premio al más original...


Y bueno, hay muchas formas de hacerlo, seguro que mucho más efectivas que la que yo voy a proponer aquí. Me propongo a, basándome en la personalidad que se intuye al escuchar la canción, darle una vida a Lolita. Quiero darle una historia, incluso antes de su nacimiento, hasta el momento en que se encuentra actualmente. Y para ello, os pido ayuda, que cada uno que quiera, aporte su granito de arena para construir la biografía de nuestra heroína. ¿Alguien se atreve? Yo voy a empezar, y quien se atreva a seguir, que deje su parte en los comentarios. Cuando tengamos suficiente, le damos forma a un relato que me comprometo a entregarle a Vega de parte de todos...

LOLITA, algún día será...

Ya lleva varias semanas ahí. No tiene consciencia de haber estado antes en otro sitio. Todos sus recuerdos y sensaciones se circunscriben a ese oscuro, pequeño y húmedo lugar. Está a gusto y sin embargo quiere salir. Su intuición le dice que falta poco. Escucha voces fuera, no puede ver pero sí oir, aunque no entiende muy bien lo que pasa. Se siente protegida y sin embargo sueña con volar, salir de ahí y experimentar nuevas sensaciones. Su mente no para de imaginar, desear, sentir... Pero sigue ahí, notando como ese lugar se hace más pequeño y que su cuerpo cambia. Parece que hay cambios, sin darse cuenta, su cuerpo se mueve hasta adoptar una posición distinta y nota la agitación que se produce en la cavidad que la contiene. Escucha voces, incluso gritos, nota como si todo a su alrededor se moviera más deprisa. Algo que no puede explicarse le obliga a empujar con su cabeza. Pasa el tiempo, aunque ella no comprende todavía lo que significa, hasta que por fin, la oscuridad, la humedad, la sensación de protección desaparecen, y sólo está la luz, no puede ver nada, pero ahora ya no está oscuro. Nota que algo la coge, la mueve... Y de pronto, sin tampoco saber por qué, un llanto intenso, casi imposible de calmar, sale de su cuerpo a través de la boca. Todos rien, lloran de alegría, y finalmente alguien la deposita sobre una superficie cálida y con un olor inconfundible. Se siente protegida y deja de llorar. Sabe que, aunque no está en aquel pequeño hueco húmedo y oscuro, ese cuerpo sobre el que la han colocado es el de quien va a protegerla siempre, antes de la luz y desde ahora todos los días de su vida.

Ella no entiende lo que dicen. Todavía no puede entender, pero sí que se puede escuchar algo. Alguien dice: "¡Es una niña!" y alguien contesta: "¡Se llamará Dolores!ª.

Y hasta aquí llegamos. Lolita acaba de nacer. ¿Alguien le empieza a dar una vida? ¡No me dejéis el trabajo a mí solo!


jueves, 10 de junio de 2010

Waka Waka

Ultimamente he escrito poco en el blog, porque el trabajo es lo que tiene, que cuando llega de golpe, no hay manera de quitárselo de encima. Y hoy que ando un poco más tranquilo y desocupado, os voy a dejar aquí una curiosidad. Supongo que quienes tengan cierta edad y sean de Pinto como yo, van a recordarlo.


El caso es que en los últimos días no hace más que aparecer en los medios la canción de Shakira, "Waka Waka, esto es Africa", y el estribillo me recordaba a una canción que tuve ocasión de pinchar bastante en mis tiempos de la radio, allá por la segunda mitad de los ochenta. Una canción que cantaban unos chicos de Pinto que se llamaban Cuenta Pendiente y que se titulaba "Isla Palmera". Fue un único disco, con cierta repercusión en las radiofórmulas, precisamente con ese tema. Después de ese disco, nada de nada, pero de vez en cuando se me escapaba el estribillo que Shakira me ha hecho recordar...


En realidad, el estribillo es una canción que parece ser popular de Camerún, pero que no se conoce muy bien su origen. De todos modos, Shakira o Cuenta Pendiente, me harán cantar de nuevo el estribillo durante todo este mes mundialista que empieza mañana...

¡Tenemos DVD!

Sí, tenemos DVD de nuestro equipo de fútbol sala. Gracias a los amigos que cogieron la cámara e hicieron fotos de los partidos y de todo lo que les rodeaba, hemos conseguido elaborarlo con todo el cariño. Sobre todo, es para los jugadores, trabajadores con discapacidad intelectual la mayoría, que han dado un ejemplo de deportividad y compromiso.


¿Y sabéis lo mejor? Pues que los propios jugadores están pidiendo más, que nos apuntemos a una Liga de más equipos, que participemos en el maratón de fútbol sala que celebran para las fiestas de San Agustín de Guadalix el mes que viene... Son insaciables y contagian el optimismo, así que me estoy pensando el apuntar al equipo a ese maratón o a algún otro, que hay muchos por las cercanías. Con esta gente se puede ir a cualquier sitio.

Por supuesto que seguiremos adelante, mejorando, y algún día, ganaremos partidos...

martes, 1 de junio de 2010

"Dime quién soy", de Julia Navarro, una gran novela

Acabo de terminar de leer esta maravillosa novela. Puede que al ver el tomo de casi 1.100 páginas, muchos se echen para atrás y no quieran leerla pensando que será un tocho infumable como hay muchos. Pero no, puedo asegurar que no es así. Es un apasionante relato que engancha y uno puede estar leyendo durante horas sin darse cuenta.

En la novela, un periodista recibe el extraño encargo de bucear en la vida de su bisabuela, una mujer que abandonó a su marido y su hijo poco antes de la guerra para irse con un revolucionario. Tendrá que ir reconstruyendo el puzle de la vida de Amelia Garayoa, una vida marcada por los hombres a los que amó, y una vida llena de aventuras y sufrimiento. Una mujer de apariencia frágil que fue capaz de hazañas increíbles y que fue una destacada espía tanto durante la II Guerra Mundial como en los años de la Guerra Fría. Lo que nunca hará Amelia durante toda su vida es traicionar a sus principios. Sin duda, un retrato de la historia del siglo XX. "Dime quién soy" es un retrato de quienes vivieron apasionadamente un siglo lleno de turbulencias ideológicas y de vaivenes políticos.

No soy asiduo lector de Julia Navarro, pero me ha convencido su narrativa, y además, el libro sirve como recordatorio de una historia que algunos hemos vivido casi de pasada, pero que conviene tener en cuenta para no volver a repetir los errores de aquellos que, doblegando voluntades quisieron acabar con la libertad de los seres humanos. No cabe duda de que es una gran obra que merece la pena leer.



domingo, 30 de mayo de 2010

Eurovisión 2010: Daniel Diges y el espontáneo

Ya estamos aquí, un año más, delante del ordenador, con el Word abierto y empezando a escribir las primeras palabras sobre el Festival de Eurovisión. Vuelve José Luis Uribarri, idolatrado por unos y muy criticado por otros, a conducir y comentar el evento. Alguna novedad en el sistema de votación, 50 % del voto de un jurado y 50 % del voto telefónico, se puede votar desde el primer momento, pero limitando el número de llamadas o mensajes a enviar por un único número de teléfono, para evitar el voto vecinal, inmigrante y de amistad –ese que he defendido que adultera el resultado final y que muchos dicen que no tiene importancia- y al parecer, porque este año no he podido, por culpa del trabajo, escuchar casi ninguna canción, muchas, demasiadas canciones muy iguales y en inglés. No está Suecia en la final del Festival, y nuestro Daniel Diges cantará en segundo lugar. Vamos a ver qué tal se desarrolla la 55ª edición del Festival de la Canción de Eurovisión…

1. AZERBAYAN. Safura, con “Drip drop”: Ganadora de un concurso parecido a OT en su país, dicen que es una de las favoritas. Bonita voz y bonitas piernas, pero a mí no me parece más que una pasable canción pop. No creo que pudiera llegar muy arriba en una lista de éxitos. Calificación: 6

2. ESPAÑA. Daniel Diges, con “Algo pequeñito”: Se pega, no hay duda, y vamos a ver qué tal le queda. No sé si nos votarán, pero al menos es original. Bien, algo nervioso al principio, pero remontando. Lo cierto es que me está gustando el montaje y Dani es un muy buen cantante. Una pena salir tan pronto, porque eso nos resta posibilidades. Un incidente, con alguien que se ha colado en el escenario, que tampoco nos va a ayudar, precisamente… ¡Bravo, Dani! Calificación: 9


3. NORUEGA. Didrik Solli-Tangen, con “My heart in yours”: Bonita balada. Estarán arriba, seguramente, porque el chico tiene una buena voz y presencia. Bastante bien. Calificación: 7

4. MOLDAVIA. Sun Stroke Project & Olia Tira, con “Run away”: Típica canción discotequera, que en mi opinión no debería estar entre las primeras, pero ya sabemos que la gente vota lo que quiere. Calificación: 5

5. CHIPRE. Jon Lilygreen & The Islanders, con “Life look better in springs”: Me gusta la canción y me gusta cómo lo hacen en escena. No creo que sea una canción para ganar el Festival, pero si el disco completo se parece a esta canción, me lo compro. Bien por ellos. Calificación: 8

6. BOSNIA-HERZEGOVINA. Vuksin Brajic, con “Thunder and lighting”: Pop-rock comercial y bastante convencional. Puesta en escena bastante sosita. No debería estar entre los favoritos. Calificación: 6

7. BELGICA. Tom Dice, con “Me and my guitar”: Otra de esas canciones que me compro inmediatamente. El chico, además de cantar bien y recordarme a ciertas canciones de los setenta que me gustaban muchísimo, parece simpático. Que no es la canción ideal para Eurovisión, puede ser, pero todavía recuerdo cuando la jovencísima Nicole, con su guitarra, sin más, ganó para Alemania el Festival de Eurovisión a principios de los 80. Gracias por esta canción. Calificación: 8

8. SERBIA. Milan Stankovic, con “Ovo je Balkan”. La canción no parece nada del otro mundo, pero ya sabemos que las excentricidades, ambigüedades, estridencias y similares, a veces hacen llegar lejos a algunos participantes. No me gusta su voz y la canción, como digo, me resulta aburrida. Calificación: 4

9. BIELORRUSIA. 3+2, con “Butterflies”: Balada típica de Eurovisión, por un conjunto vocal técnicamente muy bueno. En los setenta y primeros ochenta, este tipo de canciones tenían buen predicamento entre los jurados, pero no sabemos qué resultado puede tener en 2010. Para mí una buena canción y una buena actuación. Calificación: 8

10. IRLANDA. Niamh Kavanagh, con “Is for you”: Vuelve a sus raíces con una balada, y con una veterana. Esto es lo que, al menos a mí, siempre me ha gutado de Irlanda, las hermosísimas baladas que ha presentado durante muchos años, obteniendo buenos resultados e incluso triunfos. La hermosa voz de Niamh con el toque “celta”, hacen de esta balada una gran canción. Calificación: 8

11. GRECIA. Giorgos Alkalos & Friends, con “Opa!”: Típica canción festivalera, que se puede pegar. De todos modos, no me gusta la voz de este hombre. Al principio, y sobre todo por el ritmo griego inconfundible, parece que va a comerse el mundo, pero le falta voz. Tal vez esta canción en otras manos habría quedado mucho mejor. De todos modos, supongo que no estará mal en las votaciones. Calificación: 6

12. REINO UNIDO. Josh Dubovie, con “That sounds good to me”: Chico joven con buena voz, y canción muy del estilo de siempre de las presentadas por el Reino Unido en su historia. Creo que es bueno que vuelvan a su estilo y dejen los experimentos para casa, porque, aunque no ganen, o no reciban demasiados votos, siempre podrán decir que han presentado una buena canción. Para mí, buena actuación. Calificación: 7

13. GEORGIA. Sofia Nizharadze, con “Shine”: ¡Ostras, cómo canta esta chica! Esta es una gran voz, sin duda. Preciosa balada con una puesta en escena brillante pero sin estridencias. Vale, seguramente, como siempre, elijo las canciones que no van a estar arriba, pero como yo voto lo que me gusta o me parece bueno y no lo que van a elegir los que gastan su dinero en teléfono, yo ya tengo a una de mis favoritas. Calificación: 9

14. TURQUIA. maNga, con “We could be the same”: Canción rockera, con bastante fuerza, pero que no me llama especialmente la atención. Puede que la voten bastante, pero a mí se me olvidará en cuanto termine el Festival. Calificación: 6

15. ALBANIA. Juliana Pasha, con “It’s all about you”: Ultimamente, la música disco suele obtener bastante buenos resultados, y Albania ha elegido este estilo para presentarse este año. Me gusta la voz de Juliana Pasha y creo que podría estar ahí, no creo que para ganar, pero sí para obtener un puesto honroso. Eso sí, para ser disco, no se pega demasiado el estribillo. Calificación: 7

16. ISLANDIA. Hera Björk, con “Je ne sais quoi”: Mucha gente me dice que ya no se llevan las grandes voces, que lo único que debe primar en un Festival como el de Eurovisión es el espectáculo. Y tal vez por los resultados de los últimos años, sea así, pero que nadie me diga que no le gusta ver y escuchar a una gran voz encima de un escenario. En este caso, Hera tiene una voz privilegiada, y la canción es muy, muy eurovisiva. ¿Ganará? No lo sé, pero a mí me ha gustado y me ha encandilado. Calificación: 9

17. UCRANIA. Alyosha, con “Sweet people”: Me gusta el estilo, me gusta la voz de Alyosha, me gusta la canción, pero, ¿es esto lo que votarán los espectadores? ¡Ojala tenga bastantes apoyos! Para mí, una candidata, sin ninguna duda. Calificación: 9

18. FRANCIA. Jessy Matador, con “Allez, olla, olé”: Típica canción discotequera, muy fuera de la tradición francesa, para intentar estar arriba. El estribillo me recuerda a cierta canción futbolera de Ricky Martin, ¿y a vosotros? El caso es que las hermosas canciones francesas que siempre estaban arriba parece que ahora ya no tienen cabida en un Festival cada vez más influenciado por lo visual y menos por lo auditivo. En fin, supongo que este año Francia no quedará tan mal, aunque a mí no me resulta excesivamente atractiva esta canción. Tal vez si, como dice Uribarri, estuviera en una discoteca a las cinco de la mañana y con el décimo cubata en la mano… Calificación: 5

19. RUMANIA. Paula Selig & Ovi, con “Playing with fire”: Pegadiza canción, con una voz femenina muy interesante. Creo que puede estar arriba, aunque, salvo el piano transparente doble, la puesta en escena no es demasiado espectacular. Sin duda, la voz de Paula es muy buena. Calificación: 8

20. RUSIA. Peter Nalitch & Friends, con “Lost and forgotten”: Me parece estar escuchando a Il Divo, ¿y a vosotros? No parece una canción para ganar el Festival, aunque el chaval tiene una muy buena voz. La verdad es que el grupo parece cualquier cosa menos un conjunto musical, y no me llega nada. Calificación: 6

21. ARMENIA. Eva Rivas, con “Apricot stone”: Canción pegadiza, con original puesta en escena, y una bonita voz la de Eva Rivas, con un nombre no muy armenio precisamente. Seguro que va a tener bastantes votos y estará arriba. Calificación: 8

22. ALEMANIA. Lena Meyer-Landrut, con “Satellite”: No me dice nada. Voz normalita, canción regular y puesta en escena nula. No debería pasar a la historia. Y mucho tendría que mejorar esta chica para que algún día me compre un disco suyo. Alemania no ha elegido bien. Calificación: 5

23. PORTUGAL. Filipa Azevedo, con “Ha días assim”: Hay cantera en el país vecino. Siempre ha habido grandes voces en Portugal, voces que nos suelen gustar a los españoles y de las que compramos sus discos. Esta chica, jovencísima, va por el buen camino. Tiene una gran voz, y aunque tal vez la canción no sea la ideal para ganar o estar arriba en el Festival, se da a conocer ante toda Europa y, al menos a mí, me obliga a estar atento a ella. Esperemos qué le depara el futuro. De momento, bien a secas. Calificación: 7

24. ISRAEL. Harel Skaat, con “Milim”: Bonita balada y bonita voz. Este año hay varias baladas interesantes y esta es una de ellas. Además, valoro mucho el que las canciones de cada país se canten en su idioma, aunque eso vaya contra la globalización del espectáculo que últimamente casi exige que todos canten en inglés olvidándose de sus lenguas maternas. Me gusta mucho la canción. Calificación: 9

25. DINAMARCA. Chanee & N’vergreen, con “In a moment like this”: Canción festivalera sin ningún género de dudas. De esas que hace quince o veinte años estaban predestinadas a ocupar los cinco primeros lugares. En esta ocasión, supongo que tendrán bastantes votos, pero no suficientes como para ganar. Agradable sin más. Calificación: 7

La organización, con buen criterio, ha decidido que Daniel Diges repita actuación tras el incidente ocurrido durante la participación del representante español. Jaime Marquet Cuna, conocido como Jimmy Jump, ha subido al escenario a reventar la actuación, añadiendo una muesca más al “fusil” de sus hazañas, sobre todo en el ámbito del deporte. Nuestros representantes han estado muy dignos y han acabado haciéndolo muy bien. Esta segunda oportunidad puede, por un lado, ayudarnos, tanto por el hecho de que nos van a ver por segunda vez, justo al final, como por la simpatía que puede despertar entre la gente que ha visto lo que le han hecho, y por otro, perjudicarnos porque haya quien piense que no deberían habernos dado esta segunda oportunidad. En esta segunda ocasión creo que Dani está un poco más tenso que antes y me da la impresión de que va algo acelerado. Pero creo que eso no debería ser obstáculo para obtener un buen manojo de votos. ¡Bien por Dani y sus compañeros! Mantengo mi 9 y espero que esté arriba.


Y en estos 15 minutos que quedan para que la gente siga votando, repaso mis notas y pongo en claro cuáles son mis canciones favoritas, aunque eso no suponga que sean las más festivaleras ni las que vayan a estar arriba. En mi caso, las cinco que más me gustan son las de ESPAÑA, GEORGIA, ISLANDIA, UCRANIA e ISRAEL. Supongo que cada uno tendrá las suyas, pero yo voy a esperar las votaciones a ver qué tal he elegido, si estoy entre la mayoría o, como de costumbre, estoy entre la minoría. ¿Cómo lo véis vosotros?

Vamos con las votaciones… Una vez han votado más de la mitad de los países, se demuestra que, o yo no tengo ni idea, o realmente se cumple lo que siempre digo de que la amistad, la vecindad y la inmigración siguen haciendo estragos. Ahora hay jurado al 50 %, pero a poco que los votos sean masivos por parte del público a un determinado país, finalmente, estará muy arriba en las votaciones. Vamos a ver cómo va la segunda parte, pero me temo que la insulsa canción alemana ganará el Festival. Gana Alemania, con mucha claridad, y Daniel Diges, en mitad de la tabla, hacia abajo, y pasando desapercibido en las votaciones. De mis favoritas, GEORGIA, ISRAEL y UCRANIA, en puestos decentes, pero nada más. También BELGICA, que me gustaba bastante, ha obtenido una dignísima clasificación, y también hay que destacar el nuevo fracaso del REINO UNIDO, aunque en esta ocasión haya presentado una muy buena canción. Finalmente, Dani ha quedado en el puesto 15 con 68 puntos, uno de los más dignos de los últimos años.

Y nada más, sólo esperar al año que viene para ver qué presentamos y dónde nos quedamos. Por lo pronto, ALEMANIA gana por segunda vez, y de nuevo lo hace con una chica muy joven, aunque, mientras la primera vez la canción me pareció maravillosa, en esta segunda ocasión, la canción, personalmente no me dice nada. Enhorabuena, Lena, y el año que viene, si es posible, entrégale el trofeo al representante español.

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