Voy a escribir esta entrada antes de la final del campeonato del mundo de fútbol entre España y Argentina, porque no quiero que me llamen ventajista si lo hago una vez acabado el torneo. Y es que, como de costumbre, me encuentro en redes sociales y en la calle con muchas cosas que me hacen reafirmarme en lo que pienso desde hace muchos años. Hay una cuestión muy importante en el deporte del fútbol, y es que durante nueve meses compiten clubes, no selecciones, y por tanto, lo primero que somos todos es aficionados de un club. Por tanto, es imposible quitarse la camiseta del club al que cada uno sigue. Y creo que es un punto muy clave que desarrollaremos más adelante. Pero vamos por partes.
1. El fútbol de selecciones en general
No me gusta el fútbol de selecciones desde hace mucho tiempo por distintas razones. Yo soy madridista y por tanto, lo que más me interesa es que gane el Real Madrid, y no me gusta que a los jugadores de mi club se los lleven sus selecciones durante un tiempo cada vez más grande, con el peligro de lesiones, de problemas importantes. Y al final, todos estos campeonatos de selecciones solo sirven para que los directivos de FIFA y las federaciones nacionales vivan como reyes. Este año, 48 selecciones, algunas muy desconocidas, pero ya se plantea que en el siguiente campeonato del mundo sea de 64 equipos. Y a todo esto, quien paga a los jugadores son los clubes. Y más con la globalización del fútbol actual en el que un club grande puede tener 15 o 16 jugadores que se van con sus selecciones. Cuando solo había dos o tres jugadores extranjeros, podían irse 6, 7 u 8 jugadores con sus selecciones, pero ahora, se va casi toda la plantilla.
Si un jugador se lesiona, hay un seguro que paga un dinero durante un tiempo, pero da lo mismo que ese jugador se llame Mbappé o Brahim, y pongo dos ejemplos del Real Madrid por no irme a otros. Si se lesiona cualquiera de ellos, el Real Madrid recibirá el mismo importe por cualquiera de los dos, teniendo en cuenta que Mbappé cobra de su club cinco veces lo que cobra Brahim. Al club no se le resarce de la pérdida de dinero y de fútbol y goles.
Por tanto, creo que es injusto para quien paga al jugador y que no debería ser obligatorio ir a la selección, sobre todo en esas ventanas de partidos amistosos o de competiciones menores que no aportan nada. En baloncesto eso ya está normalizado y en las ventanas van jugadores que en su mayoría no estarán en los campeonatos importantes porque hay que priorizar al club por encima de partidos sin sustancia ni sentido.
2. La selección española
A mí se me fue la ilusión por la selección española de fútbol desde que un seleccionador prepotente se cargó al mejor jugador español de la historia solo porque no le gustaba que alguien cuestionara sus decisiones de disciplina en la concentración del equipo, no las decisiones tácticas. Lo que ocurrió es que estaban los jugadores citados a una hora en Las Rozas y los únicos que estaban allí eran los del Real Madrid, y los demás fueron llegando a lo largo de lo que duró la cena. Luis Aragonés se calló y no dijo nada, Por la noche estaba Raul con otro compañero tomando un café en la barra del hotel de concentración y entró Luis de la calle y le montó una bronca porque no estaba en la habitación. Raul le contestó echándole en cara que se había callado cuando sus amigos llegaban tarde a la concentración, y esa fue la muerte de Raul en la selección. Después, un supuesto madridista como Vicente del Bosque no tuvo los arrestos de volver a llamar a Raul. Cada vez más cabreado...
A partir de ahí perdí todo interés. Pero es que ya estaba por ahí el fantasma de la polarización y el hacerse dueños de la selección por parte de los jugadores y seguidores del Barça. La selección gana porque los jugadores más importantes son del Barça y el Madrid es una mierda. Se hacen dueños del equipo, de la bandera y de la camiseta. Cada vez se aleja uno más de una selección tomada por esta gente, capaces de echar de la misma a jugadores que no les caen bien, y con la aquiescencia de algunos jugadores madridistas que por seguir yendo, tragan con todo.
En los últimos tiempos hemos tenido conocimiento del caso Barça-Negreira, que consiste en que durante al menos 17 años el F. C. Barcelona pagó al vicepresidente de los árbitros un total de más de 8 millones de euros. No voy a extenderme aquí con este tema, pero durante todo este tiempo estuvo la competición podrida y el Barça ganó mucho más de lo que debiera haber ganado. El problema es que los árbitros de entonces siguen ahora, que la Liga, la RFEF y el CSD han permitido y blanqueado esta situación, con otros favores que no tienen que ver directamente con el caso, pero que favorecen al equipo culé. Pongamos el ejemplo de la inscripción de Dani Olmo, que no podía ser inscrito y que el CSD aplicó una cautelarísima para que pudiera jugar con su club porque es jugador internacional. Debería haber resuelto el tema en 6 meses y vamos para 2 años sin resolución.
Tras el asunto de Rubiales, el seleccionador le aplaudía cuando dijo que no iba a dimitir. Cayeron otros cargos, pero Luis de la Fuente ahí siguió. No me gusta como persona y a pesar de que lo está haciendo bien a nivel competitivo, hay cosas que seguiré sin entender jamás. Por ejemplo, la prisa en que Lamine Yamal jugara con España con 16 años para que no se lo quitara Marruecos, y como Brahim tuvo que decidirse por Marruecos porque a Luis de la Fuente no le gustaba el jugador, suponogo que por ser madridista. Me temo que a Cucurella le queda muy poco tiempo de jugar con España.
Nunca he tenido camisetas de fútbol, ni de club ni de selección. Me parece muy bien ver a gente con sus camisetas, ya sean de un club o de la selección, y que tengan ese sentimiento que yo no tengo. Yo respeto sus posturas igual que espero que me respeten a mí.
3. El aspecto político
Aquí hay varios temas a tratar. Curiosamente, los seguidores de un club que se ha declarado abiertamente independentista se adueñan de la selección porque hay muchos jugadores de ese club que juegan con la selección. La contradicción en este asunto es de libro, pero esto siempre ha sido así. Supongo que a quien quiere realmente a la selección le importa cero en qué club juega cada futbolista.
Luego está el uso de la bandera de la derecha y la extrema derecha. Además estamos cada día más polarizados en este asunto y las cosas pueden acabar muy mal. A la gente de izquierdas nos fastidia mucho el uso que se hace de la bandera y la camiseta por parte de la derecha, y no es que reneguemos de la bandera, sino del significado totalmente espureo que le da la derecha a los símbolos del estado que son de todos.
Tenemos un ejemplo muy claro de cómo se hacen mal las cosas con las columnas de M. Rajoy en un periódico digital. No se le ocurrió otra cosa que decir que Francia tenía una gran selección pero sin franceses. Además del conflicto diplomático que ha formado, del que no se arrepiente y que su partido no ha desautorizado, sino todo lo contrario, está el tema de que de los 26 jugadores de la concentración francesa, 23 han nacido en Francia. El problema es que es un comentario racista y que nos da una idea de lo que piensa la derecha de este país. Lo que realmente quiere decir con ese comentario es que no son blancos. Entonces, señor Rajoy, a ver si me contesta usted a una pregunta: Lamine Yamal, Nico Williqams o Laporte, y antes Senna y otros jugadores, ¿no son españoles? ¿España juega sin españoles por eso? La raza, el color, el lugar de nacimiento nada tienen que ver con ser o no de un país. Eso es lo que nos espera con un gobierno PP-VOX en España.
Esto es fútbol y es un deporte de masas, el más importante para España, pero hay otros deportes en los que no pasa nada con la nacionalidad de los jugadores. Por ejemplo, en rugby, un jugador de la nacionalidad que sea, puede jugar en la selección de la liga en la que juega. De hecho, en la selección española juegan holandeses, ingleses, sudafricanos, etc., y que ni siquiera conocen el idioma, solo porque el reglamento les permite jugar con la selección del país de la liga en que juegan. ¿Estos jugadores son muy españoles y mucho españoles?
En muchos deportes voy con España, en los juegos olímpicos, ya sean deportes individuales o de equipo, quiero que ganen, pero con el tema polarizado del fútbol no puedo.
4. ¿Quién quiero que gane el domingo?
Pues es difícil decidor. No puedo con la corrupción y todo lo que ya he contado del fútbol español. Pero todo lo que se ha hecho para engordar la carrera de Messi que no había ganado nada con su selección, me fastidia muchísimo. Han proliferado copas de América casi cada año para que Messi gane algunas, el mundial de Catar fue vergonzoso cómo se le ayudó para que lo ganara, y en este, si quitamos el partido de anoche, que no necesitó al árbitro porque ya se encargó Tuchel de envolverle la final en papel de regalo con un lacito, hemos tenido otro montón de ayudas arbitrales a los argentinos.
Por eso es muy difícil decidirse. Los del Barça dicen que ganan ellos gane quien gane, porque en un lado están sus jugadores, sobre todo Yamal, y en el otro Messi, que se fue del Barça en 2021 porque no le podían inscribir. Pero eso a ellos les da igual. Así que como no pueden perder los dos, que gane España y ya está.





































