Emblema del madridismo durante las últimas quince temporadas, con un palmarés sin igual en el mundo, un diez en nada, pero un ocho en todo, pura ambición, coraje, discreción, fidelidad y lealtad a unos colores. Siempre dispuesto a aceptar el papel que le ha correspondido, siempre dando la cara e intentando lo mejor para su equipo, y desde el banquillo, durante estos últimos meses, el que más anima, el que más se cabrea con los errores y el que más se alegra con los aciertos...
Y resulta que tras la penosa eliminación del Real Madrid en la Champions ante el Olympique de Lyon, a un conocido diario deportivo español se le ocurre hacer una encuesnta sobre qué jugadores creen los lectores que deben seguir o abandonar el club a final de temporada. Y claro, hay que tener en cuenta que los lectores no tienen por qué ser madridistas, pero no creo que muchos de esos lectores, si no lo son, pierdan su tiempo en contestar una encuesta que probablemente ni les va ni les viene. Y el resultado en el caso del capitán blanco es desolador. Un 69,5 % de los que han contestado la encuensta opina que Raúl debe abandonar el Real Madrid al final de temporada. Y yo me pregunto si estos madridistas que piensan así conocen la historia del club, saben lo que este chico ha hecho por su equipo durante tantos años, saben en cuántas ocasiones ha dicho no a ofertas mareantes para seguir en su club de toda la vida, saben las veces que ha jugado lesionado, saben las veces que ha metido goles importantísimos para ganar títulos que sumar a la vasta colección que se puede contemplar en el museo del Bernabéu. Los pueblos, y en nuestro caso, los clubes de fútbol, no olvidan a sus grandes, y no podemos despreciar al jugador más importante de la historia del fútbol nacido en territorio español. El hecho de que un viejo caprichoso, de manera injusta, le apartara de la selección, y que un entrenador haya decidido que su papel en el club de toda su vida sea secundario, no deben ser óbices para que a este hombre se le reconozcan todos sus méritos y pueda acabar su carrera deportiva en el club de toda su vida, jugando lo que sea preciso, lo que le toque, porque seguro que él no se va a quejar, como jamás lo ha hecho. Los nuevos no han demostrado ser mejores, pero parece que en este caso, el carnet de identidad y los millones que han costado, pesan más que los servicios prestados durante toda una carrera deportiva para poder jugar en el Real Madrid. Y parece también, que algunos aficionados, y espero que a esa encuesta sólo hayan contestado algunos que entienden poco de este deporte, olvidan lo mucho que ha dado Raúl González Blanco al Real Madrid. En ningún pais del mundo salvo en el nuestro los jugadores veteranos son tratados con este desprecio, y yo me niego a que así sea. Y espero que don Florentino Pérez tenga la cabeza fría ante estas andanadas contra nustro capitán, y el corazón caliente para darle lo que se merece. No puede acabar su carrera de mala manera, no se lo merece, no es justo y yo voy a seguir denunciandolo siempre que tenga ocasión.
Tal vez sea esta la última temporada de Raúl en el Madrid, pero espero que, si es la última, sea porque decide colgar las botas, y que su club de toda la vida, al que ha servido ejemplarmente durante más de quince años, le rinda el homenaje que merece y le dé un puesto importante dentro de la estructura, porque los niños que cada tarde entrenan en Valdebebas tienen mucho que aprender de su gran capitán, el mejor ejemplo de madridismo de los últimos años, y uno de los más grandes de toda la historia.